Ediciones Isthar Luna-Sol, Libros, Cursos y Eventos con Estrella :: ir al inicio

Rocío Martín Díez

Rocío Martín Díez, El juego de la FLEXIBILIDAD

Rocío Martín Díez, sigue adelante

El juego de la FLEXIBILIDAD

Viaje a Hong Kong – Parte 1

Si algo se pone fácil y lo sientes... hazlo

Como algunos ya sabéis, Rocío Martín Díaz, la autora de “Ver el libro El regalo que cambió nuestras vidas”, emprendió este pasado verano un nuevo camino de aprendizaje y superación tanto para ella como para su familia.

Por recomendación de una vecina, movió “cielos y tierras” para irse a Hong Kong a probar un nuevo tratamiento para las lesiones cerebrales de su hijo Felipón.

A cualquiera que tenga hijos, perros, abuelas y demás, le será fácil entender la sensación de caos que puede provocar el emprender un viaje así con tres hijos, de los cuales dos son bastante dependientes, y donde tengas que cargar con carritos, orinales, juguetes, papillas, hacer trasbordos de avión, etc. Pero para nuestra valiente autora, nada de esto resultó ser un problema… En primer lugar, porque Rocío tenía claro su objetivo y, desde este punto, lo demás tenía que entrar en el engranaje.

Como dice Rocío, “Si algo se pone fácil y tú sientes que lo debes hacer, por la paz que invade tu corazón, tu brújula interna... hazlo.”

El cuaderno de bitácora de una madre, de una familia...

Como había mucha gente pendiente de dicho viaje, Rocío decidió para compartir su aventura a través de un blogpara compartir su aventura a través de un blog donde no solo nos contó día a día sus andanzas, sino que también compartió en él pensamientos y prácticas de su rutina que le ayudaron a conciliar el posible caos mencionado, con la armonía de una vida espiritual en constante movimiento y crecimiento.

Nosotros hemos acompañado —desde su blog— a Rocío en este viaje y, como meros espectadores, hemos visto como cada experiencia vivida y compartida por ella aportaba una nueva enseñanza.

Por esta razón, hemos hecho algunos extractos de su blog que creemos deben ser leídas con detenimiento, quisiéramos que las saborearais y tomarais nota para vuestras propias vidas…

Aunque el objetivo principal de su viaje fuera el tratamiento de Felipón con una revolucionaria técnica impartida por un terapeuta especializado en medicina china, vamos a empezar contando los “efectos colaterales” de este viaje, lo que aportó a su vida casi sin que se diesen cuenta.

¿Jugamos a ser flexibles?

En su primera semana de viaje, Rocío pudo contar con el apoyo físico, logístico y emocional de su amigo Iñaki, que, sin pensarlo mucho, decidió acompañarla en este viaje, hasta que llegaran los refuerzos (su madre y luego su marido). Su primera aportación como acompañante de aventura fue proponer a los niños un juego: EL JUEGO DE LA FLEXIBILIDAD.

En palabras de Rocío…

“Como bien dice mi amigo Iñaki,son días para practicar la flexibilidad. Candela se ha llevado hoy dos puntos por ello,aceptó sin mucha insistencia, con sonrisa y curiosidad,dos propuestas que le hacía él como respuesta a dos caprichos suyos. ‘Niños, concurso para ver quién es más flexible’... ‘¿Puedo jugar?’ Pregunté yo durante la cena. .. Tanto Iñaki como yo sabemos que son días de aprendizaje... y de practicar lecciones, la primera, la de adaptarse lo más rápido posible a lo nuevo, pero sin agobios...”

Primera lección

si proponemos tareas así a los niños desde un punto de vista lúdico, la aceptación siempre será de un ochentaocien por ciento. A veces nos empeñamos en que cambien “porque sí”, y los primeros que no estamos dispuestos a cambiar somos nosotros. Seamos niños, seamos elásticos, tengamos esta plasticidad para adaptarnos a las circunstancias. La mejor forma de educar es desde el ejemplo…

¡Y empieza el juego!

De Candela cuento uno de ellos, cuando a la hora de comer le saltó un plato de sopa encima del pantalón por un manotazo accidental de Felipón ... Ella es muy cuidadosa con su ropa pero en vez de enfadarse, esta vez se rio a carcajadas y dijo: ¡no pasa nada, lo lavamos!”

Tan fina es la línea entre el enfado y la gestión de la calma, que a veces no nos damos cuenta que llegar a ese control es solo una cuestión de respirar y contar hasta tres… ¡o hasta cien! En cualquier caso, si lo logramos, nos sumamos puntos, ¡como le pasó a Candela!

Los juicios siempre son limitantes

“Hoy os cuento una anécdota bastante escatológica,pero ahí va,no me aguanto, me río sola al recordarlo. Felipón ha hecho caca en la piscina… Hemos visto flotar una cosa marrón en el agua, en la zona de niños, y mi instinto de madre, a pesar de que se bañaban en ese momento muchos más, me ha dicho claramente... es de Felipón. Le saqué corriendo y me llevé un punto de los gordos en nuestro concurso de flexibilidad porque estuve a punto, una vez limpiado su culo y cambiado de bañador, de intentar desaparecer, en vista de que la tierra no me tragaba...”

¿A veces no os pasa que os da vergüenza ciertas cosas que os pasan como si solo os pasara a vosotros?

Si nos tropezamos y nos caemos en la calle, más que el dolor, nos preocupamos por si nos ha visto alguien… Como si nadie más se hubiera caído o nadie más hubiera pasado circunstancias como la de Rocío con su hijo, donde sus actos te provocan vergüenza… o lo que es lo mismo, un juicio de nosotros mismos. Cuando entramos en este juego de la flexibilidad, permitimos el no hacer ningún juicio, mucho menos de nosotros mismos.

Practiquemos la empatía

“…Todo no es blanco o negro. Y tocamos de nuevo esa flexibilidad que en este viaje está siendo tan abundante y un tema tan recurrente. Hablaba con Iñaki ayer que siempre me gusta poner, para comprender por qué la gente actúa a veces de manera tan incomprensible, un ejemplo que siempre he tratado de tener presente: Si lees un buen libro y éste te lleva a convivir con el personaje, acabas justificando que éste asesine, o robe o haga cualquier barbaridad. Porque has compartido con él aquello que le ha llevado hasta ahí. En la vida pasa lo mismo…”

¿Os dais cuenta que si somos seres empáticos somos sumamente flexibles?

Cuántas veces nos permitimos ponernos en el lugar del otro, vestir su piel para valorar su situación personal y, desde ahí, aceptar su postura y su punto de vista. Con este ejemplo tan gráfico, Rocío nos recuerda una vez más que nuestra actitud es movida por nuestras emociones. Todo depende de qué tipo de emociones permitamos que nos gobiernen.

Hoy cedo yo, mañana te toca

“… Candela hoy ha sido Increíble.  Yo le había prometido ir a H & M después de la sesión. Desde pequeña es la loca de la ropa y de los zapatos... Se ha hecho tarde después de hacer la compra en el supermercado y José, que nos ha acompañado todo el rato,tenía una cena. Me ha dicho que si no me importaba dejábamos lo de H & M para otro día… José estaba preparado para darle mil explicaciones porque pensaba que se iba a poner a llorar o algo así. Siempre es ella quien cede y sabíamos sus ganas... Ha contestado que no. José pensaba que ese “no” era que no iba a ceder tan fácilmente. Pero ella dijo entonces, “no, no, que no me importa”, con una sonrisa. Mil puntos. Y mil besos.”

Gran maestra Candela que, a pesar de su corta edad, entiende el concepto de ceder, de ser flexible a tal punto de poder abdicar de sus objetivos por un instante por un bien común o simplemente por otra persona. A los adultos a veces eso nos resulta una gran barrera que enfrentarnos, pues cuanto más mayores, más permitimos que nuestro ego se haga “dueño y señor” de las situaciones y, por orgullo, nos haga plantarnos en un punto de inflexibilidad que una vez más es limitante.

Permitirnos ser “tal cual”

“Hoy me llevo un punto en el concurso de flexibilidad, uno muy gordo. A pesar de tener muchas cosas que contaros y muchas ganas de escribir... voy a tomarme la noche libre para disfrutar de una buena charleta con mi madre,que viene con muchas cosas que contarme también, y abrazar a mi hija Candela, que se ha quedado dormida apoyada sobre los piernas para irnos juntas a la cama. Si fuera rígida como lo era antes,me obligaría a hacerlo pensando que no puedo perder el ritmo ni fallarme o fallaros; si tuviera miedo a tantas cosas como lo tenía antes, sin ser consciente, pensaría que vais a dejar de leer nuestros pasos en estos días...”

Cuantas veces el exceso de responsabilidad nos ha hecho actuar en contra de nuestra propia voluntad… No nos permitimos fluir con los acontecimientos, no nos permitimos fallarnos, aunque eso solo nos preocupe a nosotros. Tomemos el ejemplo de Rocío y permitámonos hacer las cosas desde la tranquilidad de estar haciendo lo que nuestro corazón dicte y demande en este momento. La coherencia debe empezar con nosotros mismos.

Como no, el Amor Incondicional

“A las madres hay que quererlas y ellas nos deben querer, sin más… porque nuestra madre está dentro de nosotras y nosotras somos ella. Eso es lo bonito de un amor entre madres e hijos,su incondicionalidad,y que a pesar de todo,sigues ahí, con el corazón en un puño,atenta,despierta,llena y vacía,bien y mal,enamorada y harta, la echas de menos antes de que se vaya,enfadada,triste tras el enfado,agradecida en el reencuentro... Emociones tan humanas que te hacen tocar tierra... Mi conclusión,que me quedo con eso y no le doy más vueltas: Entrega. Todo esto después de saber y estar feliz porque esta vez sólo hemos discutido una vez... o dos. Un diez a ambas en el concurso de flexibilidad, Iñaki.”

Y el ejercicio que todos deberíamos hacer… ser flexible tanto como hijo como en el papel de padre o madre. Sí, Rocío tiene razón, les tenemos que querer sí o sí, tal cual son, entregarnos a ese amor que todo lo puede, permitiendo discutir pero perdonar, empatizando con el progenitor o con el hijo, cediendo, sin juzgar… solo querer y dejarse querer. En toda la plasticidad de ese Amor Incondicional que todo lo puede.

Imagen de Rocio Martín Díaz sonriendoOjalá mi historia sirva, al menos, para abrir una puerta en ti... Ojalá mi historia, nuestra historia, sirva para que comprendas como así lo he hecho yo, como así lo ha hecho mi marido también, que tu hijo viene a mucho más de lo que te imaginas. Entre otras cosas, para que sueltes el control de tu vida, para que comprendas que la vida te quiere ayudar y te envía mensajes y mensajeros que te dan la llave para cada momento y para cada situación, para que sientas el latido de tu corazón, contento, para que seas feliz y comiences una nueva vida, un despertar y, por supuesto, para que veas tu cuerpo como un instrumento sagrado que debes cuidar y liberar de cargas. Esa es para mí la verdadera sanación. La de ambos...

 

 Firma Rocio Martín Díaz

¿Quieres seguir avanzando en tu Bienestar y el de tu Familia?

Conocimiento, eventos y contenidos que te Ayudarán a seguir Avanzando con Rocio Martín y Ediciones Isthar Luna-Sol.
captcha 
Somos Especialistas, nada de spam y Siempre podrás darte de baja.

ImprimirCorreo electrónico

¿Dónde empieza el verdadero CAMBIO?

Dónde empieza el verdadero cambio, por Rocío Martín Díez

Cuando somos madres...

Muchas mujeres nos volvemos irascibles con nuestra pareja al ser madres, al dejar de dormir, al no pedir ayuda y enfadarnos al no recibirla, al querer hacer todo bien y no llegar, y sobre todo, al sentirnos culpables... De todo. Y no hace falta que tu hijo tenga lesión cerebral, leucemia o un problema en el riñón. Basta con ser mujer, madre, esposa, hija, hermana, amiga, trabajadora... He escuchado en estos años a amigas, vecinas, madres, compañeras desconocidas de autobús... Todas caemos en lo mismo. Pero es que solo así puedes parar, cuando llegas al límite.

Quedarse en casa, no trabajar para hacerte cargo de un hijo, no es siempre fácil. Un hijo es el ser que más amas de este mundo y, sin embargo, cuando vives aún en la vorágine, muchas estamos internamente, y con culpabilidad, deseando que se acabe nuestra baja maternal para volver a trabajar.

Saber parar

Continuar leyendo

ImprimirCorreo electrónico

Rocío Martín Díez, Sigue adelante...

Rocío Martín Díez, sigue adelante

Quien me iba a decir, veinte años atrás, que ser voluntaria en un colegio de niños con lesión cerebral iba a marcar mi vida para siempre. Quien me iba a decir, que mi propio hijo la tendría...

En estos días, en los que he vivido además la muerte de mi tío Jorge, que sufrió una parálisis cerebral a los nueves meses de nacer y ha vivido más de cincuenta años sin poder hablar ni valerse por sí mismo, sin comer lo que quería o ir adonde quería, he comprendido más aún si cabe que estos niños llegan para cumplir una Misión de Vida... que eligen ser parte de tu familia porque son seres absolutamente generosos, que ofrecen su vida, el tiempo que dure, para que aprendamos... que ese acuerdo entre las almas de una misma familia que desde siempre he sentido que había, da sus frutos aquí, a pesar de que nuestra memoria no recuerde... No estamos donde estamos por casualidad.

Continuar leyendo

ImprimirCorreo electrónico

¿Cómo puede llegar a ser un regalo la enfermedad? en vídeo

El pasado mes de octubre, en la Biblioteca municipal del Retiro, Rocio Martín nos presentó su libro "El Regalo que cambió nuestras vidas", estuvo a compañada de Álvaro Galán y Javier Damborenea, ambos conocen la historia de Felipón desde el principio y el proceso que vivieron desde la familia, empezando por Rocio, pero también de Felipe (padre) y Candelita. Un proceso que les llevó a una transformación maravillosa.

A todos los que no pudisteis estar os invitamos a ver este vídeo con la presentación íntegra de las ponencias de Rocio, Álvaro y Javier.

ImprimirCorreo electrónico

Un trabajo en equipo

un trabajo en equipoSi la sanación de mi hijo está siendo posible, sé con certeza que se trata de un trabajo en equipo.

Ha sido más allá de nuestra realidad, allá donde nuestra mente no encuentra el camino, cuando todos, mi marido, mis hijos y yo llegamos al acuerdo de venir juntos, de encontrarnos en este plano terrenal. No nos acordamos, pero sé que así ha sido. No es casualidad que nuestras almas convivan con un fin común, el de despertar nuestra conciencia.

En mi caso ha sido evidente, desde el nacimiento de mi hija algo comenzó a cambiar, había algo que ya no me dejaba estar tranquila con la elección de vida que había tomado, con ese vivir sin vivir. Pero con mi hijo, se hizo imposible ese vivir sin ser, sin estar presente, sin ser consciente del milagro de estar vivo y celebrarlo.

Ellos nos han revolucionado y nosotros hemos sabido escuchar. Pero lo bonito es cómo trabajan entre ellos. Mi hijo llegó con lesiones cerebrales, seis, graves y dispersas, que hacían muy complicado que pudiera sobrevivir o llevar una vida normal. Tomamos la decisión de continuar con el embarazo, ya entonces dejó claro su firme decisión de venir a este mundo.

Continuar leyendo

ImprimirCorreo electrónico